Me negaron la indemnización del SOAT: qué hacer paso a paso

Una objeción de la aseguradora no cierra el caso. Le explicamos por qué niegan las reclamaciones del SOAT y qué puede hacer para insistir.

SEGUROSSOATACCIDENTES DE TRÁNSITOBOGOTÁCOLOMBIA

Leidy Rolón M.

3/22/20233 min read

Qué cubre realmente el SOAT

Antes de discutir una negativa conviene tener claro el alcance de la póliza. El SOAT ampara a las víctimas de accidentes de tránsito en varios frentes: los gastos médicos, quirúrgicos y hospitalarios derivados del accidente; una indemnización por incapacidad permanente cuando quedan secuelas; una indemnización por muerte y gastos funerarios; y los gastos de transporte de la víctima hasta el centro asistencial.

Cada uno de esos amparos tiene su propio tope, fijado en salarios mínimos diarios legales vigentes, de modo que las cifras se actualizan cada año.

Dos precisiones que suelen sorprender a quien reclama por primera vez. La primera: el SOAT ampara a la víctima aunque el accidente haya sido culpa del conductor asegurado. La segunda: si el vehículo se dio a la fuga o no tenía póliza vigente, el amparo no desaparece necesariamente; existe un mecanismo estatal previsto justamente para esos casos.

Por qué le negaron la reclamación

En la práctica, casi todas las objeciones caben en cuatro grupos.

Documentación incompleta o mal diligenciada. Es la causa más común y, afortunadamente, la más fácil de corregir. Un FURIPS con datos errados, una historia clínica que no describe bien el mecanismo del trauma o la ausencia del informe del accidente bastan para que la reclamación se devuelva.

Discusión sobre el nexo causal. La aseguradora sostiene que la lesión no proviene del accidente. Es frecuente cuando la persona consultó días después, cuando la historia clínica no menciona el accidente, o cuando existen condiciones previas que la aseguradora aprovecha para atribuirles la lesión.

Controversia sobre la incapacidad permanente. Aquí no se discute el accidente sino sus secuelas: el porcentaje calificado, la valoración de las lesiones o el momento en que se hizo el dictamen.

Términos. La aseguradora alega que la reclamación se presentó fuera de tiempo. Es la objeción más delicada, porque los plazos aplicables varían según el amparo que se reclame y según desde cuándo se cuentan. Si le objetaron por este motivo, no lo dé por perdido sin que un abogado revise el caso: la fecha desde la cual corre el término no siempre es la que la aseguradora afirma.

Qué hacer, paso a paso

1. Consiga la objeción por escrito. No se conforme con una respuesta telefónica. Necesita el documento donde la aseguradora explica el motivo, porque toda la estrategia depende de cuál sea.

2. Reúna el expediente completo. Historia clínica completa —no el resumen—, FURIPS, informe policial del accidente, epicrisis, incapacidades, fórmulas médicas, facturas y su documento de identidad. Si hubo dictamen de pérdida de capacidad laboral, súmelo.

3. Identifique si el problema es de forma o de fondo. Si la objeción es documental, muchas veces se resuelve completando y radicando de nuevo. Si es sustancial —nexo causal, porcentaje, términos—, hay que construir el argumento con soporte técnico y probatorio.

4. Presente la reclamación formal. Es una comunicación escrita, dirigida a la aseguradora, que responde puntualmente el motivo de la objeción y aporta las pruebas. No es una queja: es un documento con estructura jurídica.

5. Si insiste en negar, evalúe la vía judicial. Existen mecanismos para obligar a la aseguradora a pagar lo que corresponde. Cuál sea el adecuado depende del monto, del amparo reclamado y de las pruebas disponibles.

Lo que no debería hacer

No firme acuerdos de pago parcial sin entender qué está aceptando: algunos incluyen cláusulas que cierran la posibilidad de reclamar después. No deje pasar el tiempo esperando que la aseguradora cambie de opinión sola. Y no descarte el caso solo porque le dijeron que no; la primera respuesta rara vez es la última.

¿Le negaron su indemnización?

En Resarce Legal revisamos su caso sin costo. Nos cuenta qué pasó, miramos los documentos y le decimos con franqueza si hay algo que reclamar. Si no lo hay, se lo decimos ese mismo día.